Esta semana ha sido muy intensa para Perpetuum Mobile. Acostumbrados a una media de 150 oyentes semanales, el episodio 15 lleva ya más de 3.000 oyentes, lo que ha contagiado a los otros programas, alguno supera ya las 1.000 escuchas. Sin duda, una buena noticia, pero que nos obliga a seguir manteniendo o aumentar aún más los estándares de calidad del programa.

Es muy interesante ver la enorme cantidad de oyentes que tenemos al otro lado del Atlántico. Evidentemente, un 60% de la audiencia sigue estando en España, pero México, con un 14% aproximadamente, se está revelando como un país donde existe un enorme interés por este tipo de músicas. Les siguen Estados Unidos, Argentina y Colombia, como países con más oyentes.

En el programa de esta semana hemos seleccionado temas y composiciones que no entraron en los programas de semanas anteriores… por los pelos. Normalmente acudimos a la radio con más de una hora y media de música, para poder elegir a última hora qué música vamos a escuchar. Teniendo en cuenta que el programa dura, aproximadamente, una hora, siempre hay piezas que quedan fuera del mismo, bien sea por su duración (demasiado largas), porque el estilo no acaba de casar perfectamente con el del resto de piezas, o por no repetir muchos temas de un mismo intérprete. Sea como fuere, muchas son de una altísima calidad y no entraron en su día en el programa. Hoy las hemos recopilado todas y hemos hecho una selección de las que más veces han estado a punto de sonar, pero que se quedaron fuera por muy poco.

Empezamos con dos compositores de Salt Lake City, capital del estado de Utah, en los EE.UU. Allí la comunidad mormona es la más abundante e impregna con sus creencias muchos aspectos de la cultura y la sociedad. En este caso, Sam Cardon y Kurt Bestor son dos compositores de religión mormona y eso se nota en su música. En su trabajo Innovators, editado en 1993 dentro de una CD-ROM de demostración del programa WordPerfect 5.0 y reeditado en 2000 con dos composiciones adicionales, Cardon & Bestor nos ofrecen una bellísima canción acapella titulada Prayer of the children.

El siguiente tema es de nuestro viejo y admirado amigo, Vangelis. En 1995 editó un álbum titulado Foros Timis Ston Greco, aparecido solamente en formato de vinilo y en una tirada limitada a 3.000 copias, un disco conceptual alrededor de la vida y la obra del pintor griego afincado en España Doménikos Theotokópoulos, “El Greco”. Años más tarde, a finales de 1998 y principios de 1999, apareció una versión ampliada de ese disco, titulada simplemente El Greco, con material adicional, que es de la que hemos extraído el Movimiento IV, que cuenta con la excepcional colaboración de la soprano catalana Montserrat Caballé. No confundir este disco con la banda sonora que escribió el propio Vangelis en 2008 para el film El Greco.

Bernward Koch es un pianista y sintetista alemán con una amplia trayectoria musical dentro de la New Age. Su obra es interesante, ya que suele ir más allá de los propios preceptos de este estilo musical. En agosto de 2015 apareció un álbum titulado Remembering del que hemos extraído esta bella melodía titulada New Morning.

Tras esta bella pieza, nos vamos al siempre excitante mundo del Jazz. Y es que muchos de los artistas que suenan en nuestro programa forman parte de ese vasto universo musical que es el Jazz y sus innumerables variantes estilísticas. Uno de los pianistas de Jazz más destacados en la actualidad es el norteamericano Brad Mehldau, quien empezó en el mundo del Jazz de la mano del saxofonista Joshua Redman. Hacía muchos años que no volvían a tocar juntos y en 2011 realizaron una gira por Europa durante la cual se grabaron diferentes actuaciones. El resultado es Nearness, un trabajo aparecido en 2016, en el que encontramos a dos músicos en perfecta sintonía, en el que es uno de los mejores discos de Jazz del año. Os hemos seleccionado la bella pieza titulada Always August, para que disfrutéis del trabajo de este excepcional par de músicos.

Uno de los dúos más interesantes de los últimos años es el formado por Anna Rose Carter y Christopher Brett Bailey, Moon Ate the Dark. Su música no se basa solamente en crear melodías, sino en explorar las diferentes sonoridades que un piano puede dar de sí. Manipulan su sonido, lo procesan, añaden loops, efectos, amplificadores, distorsiones… Lo tocan de todas las formas posibles, exprimen al máximo los recursos del instrumento y los que les ofrece la tecnología. El resultado es de una belleza singular, una de las más originales propuestas musicales de los últimos años. Escuchamos Ventricles, de su álbum de 2015 Moon Ate the Dark II, disponible en formato de descarga digital.

Madeleine Cocolas es una excelente fotógrafa que también tiene una muy interesante trayectoria artística como pianista. Su obra es sencilla, pero se van sumando capas de sonido a esa sencillez estructural hasta convertirla en una pieza única e irrepetible. En un álbum colectivo titulado The Exquisite Corpse, podemos encontrar esta pieza, original de Leah Kardos, titulada Little Phase, que Cocolas ha manipulado, trabajado y transformado y cuyo resultado final es una nueva pieza titulada Stalactite.

En nuestra sección no oficial El Rodrigo Leão de la semana, escuchamos una bella canción del último disco del compositor luso en colaboración con el cantante Scott Matthew. Se trata de la canción que da título a su último álbum, Life is long, aparecido hace apenas dos meses.

Seguimos con las colaboraciones entre grandes artistas, en este caso entre Edgar Froese y Jean-Michel Jarre. En el álbum Electrónica 1: The Time Machine, Jarre invitó a Tangerine Dream a colaborar creando una pieza juntos. El resultado es Zero Gravity, una pieza en el que ambos universos sonoros se fusionan creando una amalgama de sensaciones que sólo los grandes aficionados a la música electrónica serán capaces de disfrutar al 100%.

Finalmente, el bonus track del programa de hoy corre a cargo del compositor escocés afincado en Brasil Paul Mounsey. En su breve pero intensa discografía encontramos piezas tan interesantes como esta Dunfermline, de su disco City of Walls, en la que los ritmos y sonidos de la música celta escocesa nos elevan hasta los límites más elevados y que, cuando ésta desaparece, podemos escuchar lo que había por debajo, unas voces y ritmos brasileños. Y es que la música nunca dejará de sorprendernos.