Almudévar despedía la tercera edición de El Metro Festival con dos noches consecutivas de estilos variados y un público dispuesto a disfrutar de la música en directo. Los días 21 y 22 de agosto, el festival acogía en su escenario a Los Invaders, Parquesvr, Mazu y Dorian, acompañados en ambas jornadas por sesiones de djs que prolongaron la música hasta la madrugada.
El riesgo de lluvia y viento obligaba además a trasladar las actuaciones hasta la Plaza de España de Almudévar, un cambio de escenario que no consiguió frenar las ganas de música. Al contrario, el centro del municipio terminaba convirtiéndose en el lugar perfecto para despedir esta edición del festival.
Una programación diversa y con personalidad que volvía a demostrar que no hace falta estar en una gran ciudad para disfrutar de propuestas musicales de primer nivel, y que se lleva a cabo gracias al Ayuntamiento de Almudévar y El Veintiuno.
La primera noche comenzaba con Los Invaders, una banda que rebosa energía, diversión y un directo de los que consiguen que el público entre rápidamente en el concierto.
La formación valenciana desplegó una propuesta en la que conviven rock, funk y disco, con una puesta en escena desenfadada. Guitarras, sintetizadores y una actitud muy característica fueron creando desde el principio ese ambiente festivo que terminaría marcando toda la noche.
Y entre todo ese despliegue hubo además la grata sorpresa y muy especial de contar con la artista Sofía Comas sobre el escenario, quien siempre que puede les acompaña en la gira, y aportó todavía más personalidad a un concierto ya de por sí muy completo.
Si algo quedó claro desde casi el principio es que Los Invaders son una banda que gana en directo. Sus canciones adquieren mucha mas energía sobre el escenario y consiguen conectar con un público rápidamente.


Después llegaría Parquesvr, con una propuesta completamente diferente pero con un punto en común: las ganas de pasarlo bien y de no tomarse demasiado en serio nada.
Los madrileños ofrecieron uno de esos conciertos difíciles de encasillar, en los que caben el post-punk, la electrónica, el rap, la ironía y, sobre todo, mucho sentido del humor. Sus letras, cargadas de crítica y sarcasmo, convierten cada canción en una pequeña descarga contra todo aquello que merece ser cuestionado.
Parquesvr representan, de alguna manera, una nueva forma de canción protesta, mucho más irreverente y gamberra. Y esa mezcla de diversión y caos controlado funciona especialmente bien cuando se lleva al directo.
El viernes todavía tenía una última parada. Tras los conciertos, la sesión remember de los DJs vinculados a la segunda época del mítico bar Mestizo de Almudévar se encargaba de poner el punto final a una jornada que había comenzado con rock y electrónica y terminaba mirando directamente a la nostalgia.


La segunda jornada llegaba con un cambio más hacia el indie. Mazu, joven banda procedente de El Bierzo, era la encargada de abrir una noche que tenía en Dorian su gran reclamo. El grupo llegaba a El Metro Festival después de haber ganado el concurso de bandas de Haciendo el Indie y con una propuesta de pop-rock de inspiración dosmilera.
Y entonces llegaba Dorian.
Hablar de Dorian es hablar de una de esas bandas que llevan años demostrando que sus canciones funcionan especialmente bien cuando abandonan el estudio y se encuentran con el público. Y una vez más lo dejaron claro en Almudévar.
La banda ofreció un concierto impecable, combinando su vertiente más electrónica con las guitarras y ese sonido que les ha convertido en una de las formaciones fundamentales de la escena independiente nacional. Pero más allá del repertorio, lo que volvió a marcar la diferencia fue el directo: la solvencia de una banda con muchos kilómetros a sus espaldas, la conexión con el público y esa capacidad para convertir canciones ya conocidas en algo que vuelve a sentirse nuevo cuando suenan sobre un escenario.
Temas de diferentes etapas de su trayectoria convivieron con las canciones más recientes, mientras el público respondía especialmente a esos clásicos que ya forman parte del imaginario colectivo de varias generaciones.
Y es que quizá ahí esté una de las claves de Dorian: han conseguido mantenerse vigentes sin dejar de ser reconocibles.
El concierto fue, sin duda, uno de los grandes momentos de esta edición y el broche perfecto para dos jornadas en las que El Metro Festival volvió a apostar por la variedad y por el directo. Tras Dorian, DJ Dr. Solaris se encargaba de poner el cierre definitivo a la noche y, con él, a una tercera edición que ha ido mucho más allá de estas dos últimas jornadas.



Un último fin de semana que dejó cabida para el rock más gamberro, la canción protesta, el pop-rock o el indie electrónico. Dos noches de estilos diferentes pero con algo en común: las ganas de disfrutar de la música en directo.
Aunque El Metro Festival no ha sido solamente estos cuatro conciertos. Durante todo el verano, el festival ha recorrido diferentes localidades del municipio de Almudévar con una programación diversa que ha reunido propuestas emergentes y artistas consolidados, hasta rozar los 4.000 espectadores en el conjunto de su tercera edición.
Y si algo ha conseguido El Metro es precisamente eso: que durante unas noches de agosto diferentes puntos de Almudévar y sus pedanías se conviertan en una parada más que recomendable para quienes entienden el verano también a ritmo de música.

