El Festival Sonidos en la Naturaleza celebra el viernes su concierto número 200 en sus siete años de historia; el que ofrecerán los burgaleses de El Nido en la Finca Valonga, de Belver de Cinca. El certamen de la Diputación Provincial de Huesca cierra el mes de agosto con una gira por el Bajo Cinca y Monegros. El sábado, los peruanos Alejandro y María Laura en Fraella (Grañén) y el domingo el grupo catalán Terrae en el Parque Forestal La Sierra de Ballobar, uno de los espacios más tradicionales del festival.
El joven festival itinerante de la Diputación de Huesca, el Festival Sonidos en la Naturaleza, SoNna Huesca, alcanza este viernes el concierto número 200 en sus siete años de historia. El certamen, surgido en plena pandemia como una necesidad, se ha convertido en una cita imprescindible en el verano altoaragonés y la mejor guía cultural y paisajística del Alto Aragón. La caravana del festival no solo programa casi una treintena de espectáculos en cada edición, sino que ha descubierto para el público más de cien espacios “mágicos” de la provincia de Huesca en siete años.
La séptima edición del festival, que comenzó en el CDAN de Huesca el pasado 4 de julio, afronta su noveno fin de semana del verano con una mini gira por las comarcas del Bajo Cinca y Monegros. En concreto visitará consecutivamente Belver de Cinca, Fraella (Grañén) y Ballobar.
La primera cita llega el viernes en la Finca Valonga (Belver de Cinca), donde los protagonistas del concierto 200 del SoNna Huesca serán los burgaleses de El Nido. La banda presenta en el SoNna Huesca La Constancia su nuevo LP. Una visión absolutamente única de la música tradicional castellano leonesa desde ojos y oídos modernos, manteniendo su esencia vitalista, conmovedora y cada vez más atrevida. Su acercamiento al folclore es mucho más palpable y original que en su anterior disco; agudillos, jotas de ronda, ajechaos, charros y otros ritmos tradicionales de baile siguen inundando su música, siempre vestida de las sonoridades de los instrumentos domésticos que han acompañado a la tradición oral.
El Nido surgió en la Universidad de Salamanca. Eneko Lecumberri (dirección y voz), Rodrigo Antón (guitarra), Nacho Prada y Álvaro Herreros (violín y flauta) se conocieron allí. La pasión por las tierras de Castilla y León, el amor a la tradición y el sueño de un pequeño grupo de amigos burgaleses son los tres ingredientes detrás deEl Nido.
La Finca Valonga es un legado agrícola y de biodiversidad trabajado durante décadas que dibuja en el paisaje un mosaico de viñedos, nogales, olivos, almendros y cereal, con masas de agua diseminadas por su extenso dominio en la margen derecha del río Cinca.
Antigua encomienda templaria, hoy es una empresa agroalimentaria familiar que comercializa directamente sus frutos: las nueces de Valonga, los tintos, blancos y bruts de Bodegas Valonga, y los aceites de arbequina de la Finca Valonga. Gestionada desde 1931 por tres generaciones de la misma familia, la finca ya contaba con viñedos y bodega propia desde principios del siglo XIX. En la década de 1980 se replantaron los viñedos y se renovaron todas sus instalaciones. El programa de la jornada es doble. A partir de las 18.00 horas, todos aquellos que tengan reserva podrán disfrutar de una visita guiada con cata de vinos.
Fuente de los Recuerdos de Fraella
Al día siguiente, el Festival Sonidos en la Naturaleza virará hacia el oeste para desplazarse hasta la Fuente de los Recuerdos de Fraella, en el término municipal de Grañén. Allí debutarán en el SoNna Huesca, los hispano peruanos Alejandro Ribas y María Laura Bustamante, conocidos como Alejandro y María Laura. Exploradores inquietos y nostálgicos, su música es un mestizaje de ritmos indie y pop con un ligero toque folclórico, generando un naturalismo bucólico único y genuino. Románticos, a la par que reflexivos, el dúo peruano ofrece una música que revitaliza la mente gracias a sus voces cándidas, pequeños alientos de una realidad onírica que enamora.
Alejandro y Maria Laura son un dúo de Perú, radicado en Paiporta, Valencia. Su quinto álbum de estudio, Dos Hemisferios, fue nominado a los Latin Grammy 2025 como Mejor Álbum de Cantautor. El álbum doble cuenta con 20 canciones y colaboraciones de El Kanka, Muerdo, Zoe Gotusso, Alex Ferreira, La Lá, Renata Flores y Milena Warthon.
El espacio para el recital del dúo peruano no puede ser más bucólico. Convertido en lugar inolvidable desde hace muy pocos años, siete, cuando se recuperó tras seis décadas tapada y enronada, la Fuente de los Recuerdos de Fraella es el arranque y el destino de las rutas de senderismo del entorno monegrino. Encajada en un resalte de la roca arenisca, la fuente se completa con un pequeño abrevadero y un lavadero, donde las mujeres de Fraella hacían la colada cuando el agua corriente en las casas era aún desconocida. La fuente se usaba también para el riego de las tierras aguas abajo y como abrevadero de ganado.
Terrae en Ballobar
El cierre del fin de semana corre a cargo de los catalanes Terrae en el Parque Forestal La Sierra de Ballobar. Terrae es un viaje río abajo por las historias y el patrimonio cultural de las Terres de l’Ebre; una amalgama de sonidos, ritmos y cantos que transpiran el amor por unos paisajes, por un río y por una tierra. Andreu Peral y Genís Bagés rinden homenaje al lugar que los ha visto crecer, las tierras del Ebro.
Terrae nos trae historias de su gente, un pueblo humilde y trabajador, siempre firme. El grupo entiende la tradición como algo vivo y en constante transformación; su propuesta combina pasado y presente, donde sintetizadores, efectos de voz, loops y samplers dialogan con los sonidos más primitivos: la voz y la percusión. Nostre gra (nuestro grano), su primer álbum de larga duración, es la huella talentosa y peculiar, el habla de un territorio, la voz de unas costumbres.
Terrae visitará El Parque Forestal La Sierra de Ballobar, a la sombra de sus famosas ripas, donde se abrazan los ríos Alcanadre y Cinca. Situado en un extremo del casco urbano de Ballobar, el pinar de la Sierra o Parque Forestal La Sierra es un pulmón de arbolado con zonas de pic-nic, área recreativa y una fuente, donde comienza un sendero que nos llevaría hasta el alto de las ripas de Ballobar (GR-261).

