- La mítica banda inglesa, que arrasó en los 90 con su mezcla de rabia y glam, está atravesando una segunda juventud con discos y directos sorprendentes como el de Lanuza
- Nacho Vegas abrió la noche con un concierto también sobresaliente, en el que presentó su nuevo trabajo,Vidas semipreciosas, y rescató algunas de sus canciones más sonadas de los últimos 25 años
Suede protagonizó una de las jornadas más intensas y eléctricas que se han presenciado en Lanuza. La banda liderada por el carismático Brett Anderson ofreció un show repleto de clásicos pero muy alejado de la nostalgia. Desde que regresaron hace ya más de una década no han dejado de entregar discos y directos memorables, mostrando la mejor faceta del quinteto. El concierto de Nacho Vegas tampoco estuvo exento de momentos intensos. El artista vino a presentar su último trabajo a Pirineos Sur y demostró por qué sigue siendo uno de los cantautores estatales más relevantes de los últimos años.
Después de entregar algunos de los álbumes más importantes del rock anglosajón de los 90, Suede se separó a principios de siglo cuando sintieron que no tenían mucho nuevo que ofrecer. Fue la primera gran banda del britpop y también la primera en dar un paso atrás cuando la fiebre de la escena perdió fuelle. Pero en 2013 obró el milagro: se reunieron y lanzaron Bloodsport, un disco con el que recuperaron todo su lustre. Y eso no fue más que el principio, porque desde entonces no han dejado de publicar discos más que notables hasta llegar a Antidepressants, que vinieron a presentar a Lanuza.
Brett Anderson sigue acaparando todos los focos, moviéndose por el escenario como si fuera suyo junto a la banda, que estuvo pletórica durante toda la noche. Arrancaron con algunas de las piezas de su excelente nuevo trabajo: DisintegrateyDancing with the europeans, que sonaron vigorosas y potentes. De hecho, suenan más eléctricos y directos que nunca, pero sigue siendo la banda que mejor heredó el glam de los 70. Y ahí están las eternas Animal nitrate,So young,Metal MickeyoTrash para regocijo de las miles de personas que acudieron al anfiteatro de Pirineos Sur.
Más sosegado, pero con un carisma y un poder de atención como pocos músicos poseen, se presentó Nacho Vegas al comienzo de la noche. Vegas no es un cantautor al uso, la banda que le rodea aporta miles de matices a sus temas: ya sea pequeños detalles propios de la música tradicional, como rock o directamente pasajes furiosos. Precisamente con Vidas semipreciosas se ha atrevido a escorarse a sonidos más folclóricos de su tierra, pero sin dejar de sonar a él mismo, y ahí están como buen ejemplo AlivioyMi pequeña bestia. Pero los shows del asturiano son siempre imprevisibles. Su setlistrecuperó temas de cualquiera de sus épocas, incluso de EPs que en su momento pudieron pasar más desapercibidos. Uno de los momentos de mayor comunión llegó con La gran broma final, pero para el recuerdo de la noche siempre quedará la intensidad de ese descenso a los infiernos de una mente que es Morir o matar o esa inspirada revisión de La pena o la nada, del disco que sacó con Bunbury y sirvió para cerrar un concierto redondo.
RECTA FINAL DEL PRIMER FIN DE SEMANA
Este llegará uno de los momentos clave de esta edición con el estreno en Lanuza de Los Planetas, referentes indiscutibles del indie en español, que regresan a los escenarios tras la gira aniversario de ‘Super 8’ para reivindicar himnos como Un buen día o Segundo premio, en una noche de guitarras poderosas y distorsionadas. Junto a ellos, Christina Rosenvingeaportará su inconfundible trayectoria, transitando con naturalidad entre el pop y el rock más vanguardista. Por último, el domingo 12, Bomba Estéreo pondrá el cierre con su poderosa mezcla de electrónica. Cierra la programación de este fin de semana, Álex Serra & Totidub, un artista barcelonés ha ido dando forma a su universo musical a partir de un recorrido vital y sonoro marcado por la exploración y el mestizaje
Las entradas siguen disponibles en la web del festival. La noches del 16 de julio, con Sanguijuelas del Guadiana y La M.O.D.A; el sábado 18, con Hens y Dani Fernández; y el 23 de julio con Valeria Castro y Carlos Ares ya están agotadas. La última noche del festival con, ETS y La Fúmiga, también está a punto de agotarse. Para disfrutar de los conciertos en familia, todos ellos contarán con un cupo limitado de entradas a 10 € para menores de 11 años.

