Una treintena de actividades entre el 20 de junio y el 12 de julio consolidan un modelo cultural que conecta patrimonio, paisaje y comunidad en Sobrarbe.
Aínsa, 12 de julio. El XXXVI Festival Internacional Castillo de Aínsa ha bajado el telón tras más de tres semanas de programación en las que teatro, música, circo, folclore, gastronomía y divulgación cultural han convertido el territorio en un gran escenario abierto. Entre el 20 de junio y el 12 de julio, alrededor de una treintena de actividades han reunido a vecinos y visitantes en una edición que vuelve a confirmar al Festival como una de las grandes citas culturales del verano aragonés.
La clausura llegó este domingo con una de las propuestas más representativas del certamen: «Mujeres que cuentan», un encuentro impulsado por Paco Paricio, cofundador de Los Titiriteros de Binéfar y responsable de la programación teatral del Festival, que volvió a poner en valor la memoria oral femenina del Sobrarbe a través de los testimonios de cinco mujeres de la comarca y la música del grupo zaragozano Entreveradas.
«Mujeres que cuentan es el acto en el que el Festival abandona el escenario para escuchar a la gente de la tierra. Es una reivindicación de nuestro patrimonio emocional», explica Paco Paricio.
Las protagonistas de esta edición fueron Mari Carmen, de Santa María de Buil; Pilar y Ángela, de Aínsa; Jovita, de Nerín; y María Victoria, de Belsierre, cuyas vivencias, recuerdos y conocimientos sobre la vida en el territorio volvieron a emocionar al público que llenó el Patio del Museo.
Más allá de este emotivo cierre, el Festival ha ofrecido una programación multidisciplinar repartida por diferentes municipios de Sobrarbe, entre ellos Aínsa, Boltaña, Tella, Olsón, Labuerda, Abizanda y Alueza, reforzando su compromiso con la descentralización cultural y la implicación del territorio.
A lo largo de estas semanas han pasado por el Festival artistas de primer nivel como El Drogas o El Nido, quienes destacaron el valor de actuar en un entorno patrimonial único y formar parte de un festival con una personalidad propia construida durante más de tres décadas.
«El Festival Castillo de Aínsa tiene un bagaje muy potente. Ese recorrido, unido a que se celebra en el medio rural, le confiere un carácter profundamente democrático que tanto el público como los artistas saben apreciar», señala el director del Festival, Dani Escolano.
Para el alcalde de Aínsa-Sobrarbe, Enrique Pueyo, el Festival representa «un modelo cultural construido desde el territorio y para el territorio», gracias a la implicación de asociaciones, empresas, voluntariado, administraciones públicas y patrocinadores.
«Es un orgullo que año tras año podamos celebrar un festival que dinamiza económicamente la comarca, proyecta Sobrarbe mucho más allá de Aragón y mantiene intacta su esencia: ser un encuentro cercano, integrador y profundamente ligado a nuestra identidad.»
Después de treinta y seis ediciones, el Festival Internacional Castillo de Aínsa continúa consolidándose como un referente cultural capaz de unir patrimonio, paisaje y creación artística, demostrando que la cultura puede convertirse en un motor de cohesión social y desarrollo para el medio rural.

